
En la Comisión Permanente del Congreso de México se suscitó un intenso debate entre legisladores de Morena, el PRI, el PAN, PT y Movimiento Ciudadano sobre la posibilidad de que Estados Unidos intente una operación en México similar a la captura que ejecutó contra Nicolás Maduro en Venezuela. La discusión se articuló en torno al riesgo que esto implica para la soberanía nacional y la democracia mexicana.
Los diputados y senadores del PRI manifestaron preocupación por lo que calificaron como una “reforma electoral al estilo Maduro” promovida por Morena, advirtiendo que el deterioro institucional y la concentración autoritaria de poder observados en Venezuela podrían repetirse en México. El senador Manuel Añorve destacó que procesos autoritarios suelen comenzar con la manipulación del sistema judicial, electoral y medios de comunicación, apuntando hacia un régimen hegemónico.
Por su parte, Morena y el Partido del Trabajo (PT) acusaron a la oposición de incentivar la intervención estadounidense en territorio mexicano, con la amenaza de que Estados Unidos retome un rol similar al de “policía mundial”. A pesar de que PRI y PAN condenaron cualquier intromisión extranjera, Morena y PT impulsaron un discurso crítico contra la posible presencia militar estadounidense en México bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Movimiento Ciudadano adoptó una posición intermedia, rechazando tanto la dictadura de Maduro como la intervención de Estados Unidos. El líder del PAN, Ricardo Anaya, reiteró su defensa de la soberanía nacional y su rechazo categórico al gobierno venezolano, al tiempo que acusó a Morena de estar vinculado con el crimen organizado y temer acciones en su contra por parte de Estados Unidos. Estos acontecimientos muestran la complejidad y polarización en torno al tema de la seguridad, la democracia y la intervención internacional en el contexto político mexicano actual.




































































































