
La primera convención importante que realiza Turning Point USA desde el asesinato de su fundador, Charlie Kirk, buscaba reunir a distintas facciones de la derecha estadounidense y honrar su legado. Sin embargo, el evento evidenció profundas tensiones y disputas entre sectores conservadores, poniendo en evidencia las fracturas internas dentro del movimiento MAGA. En lugar de unificar a sus seguidores, la reunión expuso desacuerdos sobre la dirección y liderazgo del grupo, reflejando una división creciente en el seno de la derecha política en Estados Unidos. Este desencuentro marca un momento complicado para el movimiento, que enfrenta retos para mantener su cohesión tras la pérdida de su figura emblemática.




































































































