
El reciente estallido de hostilidades entre Estados Unidos e Irán amenaza con impactar el suministro mundial de petróleo, lo que podría traducirse en un aumento de los precios de la gasolina en México. El enfrentamiento comenzó tras bombardeos estadounidenses e israelíes en Teherán, respuesta que Irán manifestó con múltiples ataques con misiles contra Israel.
Una de las principales preocupaciones en los mercados internacionales es el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde pasa cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado transportados por mar a nivel global. Debido a la tensión bélica, los buques petroleros están evitando transitar por esta ruta, lo que genera temores sobre un posible cierre del paso.
Este estrecho se ubica a más de 10 mil kilómetros de México, pero su importancia radica en su rol fundamental para la distribución energética mundial. México, al importar combustibles como las gasolinas Magna y Premium, podría enfrentar incrementos en sus costos si la crisis se prolonga y afecta el flujo petrolero.
Sin embargo, el impacto final dependerá de varios factores, entre ellos la duración del conflicto y si se concretara el cierre del Estrecho de Ormuz. Además, la respuesta del gobierno mexicano a través de estímulos fiscales podría mitigar el alza en los precios para los consumidores nacionales. El mercado petrolero ya muestra volatilidad, con precios del crudo Brent alcanzando los 80 dólares por barril durante períodos de tensión y el West Texas Intermediate llegando a más de 75 dólares por barril en ciertas operaciones recientes. No obstante, la incertidumbre persiste ante la limitada actividad de los mercados durante los fines de semana y la evolución del conflicto.



































































































