
Más de cuarenta agrupaciones comunitarias, cooperativas pesqueras y defensores ambientales de Yucatán, Campeche, Tabasco y Veracruz solicitaron una reunión urgente con la presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Estas organizaciones denuncian que las respuestas gubernamentales frente a los daños causados por actividades petroleras son evasivas y no reflejan la realidad que enfrentan las comunidades costeras.
Recientemente, el 16 de diciembre, las playas de Alvarado, Veracruz, amanecieron contaminadas con chapopote, afectando gravemente las artes de pesca, la actividad económica y el entorno natural. Organismos como Oceana recordaron que desde octubre, en el contexto de la COP30, ya se planteaba la urgente necesidad de proteger los ecosistemas marinos y a las personas que dependen de ellos.
Las comunidades han presentado ocho demandas que incluyen la prohibición de extracción petrolera en aguas del Golfo, la reparación de daños a pescadores afectados, y su participación directa en el diseño de estrategias de protección integral. Sin embargo, denuncian que la supervisión de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA) no ha generado mejoras visibles en territorio.
Desde diferentes puntos del Golfo, los afectados reiteran que enfrentan solos los impactos ambientales de la industria petrolera, desde limpieza de chapopote en redes hasta observación del daño a especies como tortugas marinas. Insisten en que es fundamental establecer un diálogo transparente y colaborativo con las autoridades para garantizar un modelo de desarrollo que resguarde la salud ambiental y las formas de vida de las comunidades costeras, donde habitan más de 15 millones de personas.




































































































