
China está desarrollando un marco regulatorio para mejorar las previsiones meteorológicas que afectan a drones, taxis voladores y otras aeronaves eléctricas que operarán en entornos urbanos. Este proyecto es impulsado por la Administración Meteorológica de China en conjunto con otras agencias gubernamentales, que buscan establecer estándares industriales claros antes de 2027 para los vuelos a baja altitud, definidos hasta 1,000 metros sobre el suelo.
El marco contempla el diseño de normativas para prever y advertir sobre condiciones meteorológicas adversas como lluvias intensas y baja visibilidad, además de estandarizar la información meteorológica que estas aeronaves deben recopilar y compartir en tiempo real durante sus operaciones. Empresas estatales y privadas del sector tecnológico y de logística de drones están colaborando en este esfuerzo.
China identifica la economía de baja altitud como una industria estratégica, y la región de la Gran Área de la Bahía, que incluye Guangzhou, Shenzhen y Hong Kong, se utiliza como laboratorio para el desarrollo de esta tecnología. De hecho, la oficina meteorológica de Shenzhen ya creó un centro que ofrece previsiones específicas para operadores de drones.
La rápida expansión del sector drone ha superado la capacidad actual de los servicios meteorológicos que resultan inconsistentes y limitan el potencial del mercado. Además de la meteorología, se busca regular aspectos como el registro de aeronaves, seguridad informática y la infraestructura en radio navegación y telecomunicaciones para apoyar el crecimiento seguro y eficiente de esta nueva industria urbana.




































































































