
Con el primer Gran Slam del año ya conquistado, Carlos Alcaraz comienza su calendario de torneos en pista dura con la participación en el ATP 500 de Doha, Qatar. Como cabeza de serie número uno, el tenista español regresa a este certamen con una ruta competitiva que, en principio, irá de menor a mayor dificultad.
En su debut, Alcaraz enfrentará al francés Arthur Rinderknech, e hipotéticamente en segunda ronda podría verse las caras con otro francés, Valentin Royer. De avanzar, en cuartos de final tendría un duelo 100% español frente a Jaume Munar o un encuentro complicado contra Karen Khachanov. Las semifinales podrían medirlo ante Daniil Medvedev o Andrey Rublev, el actual campeón defensor del torneo, antes de una posible final contra Jannik Sinner, su principal perseguidor en la clasificación mundial.
El número uno mundial llega a esta cita invicto en la temporada, tras ganar los siete partidos que disputó en Melbourne, pero su paso previo por Doha fue corto, ya que en 2025 fue eliminado en cuartos de final por Jiri Lehecka. En esta ocasión, la competencia por los 500 puntos disponibles será intensa, especialmente porque Sinner aspira a reducir la brecha en la cima del ranking ATP.
Alcaraz y Sinner podrían reeditar su histórico enfrentamiento en la final, aunque ambos tendrán que aumentar su ritmo competitivo para superar a otros destacados jugadores como Felix Auger-Aliassime, Alexander Bublik y Daniil Medvedev, quienes presentan un alto nivel y llegan con más partidos disputados en la temporada.



































































































