
El entrenador de los Buffalo Bills, Sean McDermott, expresó su descontento con una polémica decisión arbitral ocurrida durante la prórroga del partido contra los Denver Broncos, que terminó con la eliminación de su equipo en la ronda divisional de los playoffs de la NFL. McDermott revisó repetidamente la jugada en la que su receptor Brandin Cooks parecía haber asegurado una recepción clara antes de que el balón fuera arrebatado y marcado como intercepción por el esquinero de Denver, Ja’Quan McMillian.
“Esa jugada no tiene discusión. Es una recepción clara… y nadie puede convencerme de que ese balón no fue atrapado y en posesión de Buffalo”, afirmó McDermott, quien calificó la decisión arbitraria como inexplicable y aseguró que tanto jugadores como aficionados merecían una explicación sobre el procedimiento.
La jugada ocurrió en una tercera oportunidad y 11 desde la yarda 36 de Buffalo, cuando Josh Allen lanzó hacia Cooks, quien parecía tener asegurado el control, con la rodilla tocando el suelo. Sin embargo, McMillian pudo rebatir el balón y recuperar la posesión para los Broncos, lo que dejó a Buffalo sin oportunidad de intentar un gol de campo para ganar el encuentro. El entrenador de Denver, Sean Payton, calificó la jugada como “increíble”.
McDermott manifestó frustración ante la falta de revisión en el campo, dado que en tiempo extra no está permitido el uso de repeticiones por parte de los oficiales en el estadio y solo la oficina central en Nueva York puede revisar la jugada. El árbitro Carl Cheffers explicó que, según las reglas, la recepción no se completó porque Cooks perdió la posesión al tocar el suelo, y la defensa recuperó el balón, justificando así la intercepción.
Además, durante la siguiente posesión de los Broncos, los Bills fueron sancionados con dos faltas por interferencia de pase, una situación inusual ocurrida en tiempo extra y que contribuyó a la virtual derrota de Buffalo. El esquinero de los Bills, Tre’Davious White, rechazó las decisiones arbitrales, señalando que él jugó conforme a la técnica defensiva y que sus contrincantes no estaban visualizando el balón.
Esta jugada y la polémica arbitral marcaron el desenlace del partido, dejando a los Broncos avanzando a la final de conferencia y a los Bills reflexionando sobre la decisión que definió su eliminación.




































































































