
Albert Pujols está próximo a iniciar su segunda etapa como dirigente, esta vez al mando de la selección de República Dominicana para el Clásico Mundial de Béisbol 2026. Tras su exitosa experiencia como mánager campeón con los Leones del Escogido en la pelota invernal dominicana y su legado como uno de los más grandes peloteros en la historia del béisbol, Pujols asume un rol clave en uno de los equipos con mayor talento jamás reunidos en el certamen.
La figura de Pujols genera un respeto casi unánime, fruto de una carrera extraordinaria y un estatus seguro en el Salón de la Fama. Su recorrido profesional incluye la convivencia con distintas generaciones de peloteros, lo que facilita su manejo dentro del clubhouse y la toma de decisiones rápidas y firmes que demanda un torneo tan exigente y de corta duración.
Aunque su experiencia como manager a nivel internacional es limitada, la vivencia acumulada durante más de dos décadas en las Grandes Ligas, bajo la dirección de entrenadores exitosos, le otorga una perspectiva valiosa que contrasta con la labor del mánager anterior, cuyo desempeño fue cuestionado tras la eliminación en la edición de 2023. Además, Pujols ha demostrado un manejo sólido del entorno mediático y la presión que suele acompañar a la selección dominicana, aspectos fundamentales para mantener el foco y la cohesión del grupo.
Finalmente, como exjugador acostumbrado a los escenarios de alta exigencia y eliminación directa, Pujols entiende la importancia de combinar estadísticas avanzadas con intuición y flexibilidad. Estos atributos serán vitales para un equipo que aspira a recuperar el protagonismo y levantar el título, luego de una participación previa que dejó dudas en cuanto al liderazgo. En ese sentido, la llegada de Pujols representa un impulso de liderazgo, carácter y experiencia competitiva para República Dominicana en el Clásico Mundial 2026.



































































































