
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en conjunto con la Guardia Nacional y la Policía Estatal, llevaron a cabo un operativo en el municipio de Namiquipa, Chihuahua, donde lograron asegurar un importante arsenal compuesto por 21 armas de fuego —19 largas y 2 cortas—, un lanzagranadas, ocho granadas, 128 cargadores, 5,839 cartuchos, 16 vehículos y equipo táctico. Este decomiso se suma a al menos siete operaciones similares durante el año en otros municipios del estado como Ciudad Juárez, Hidalgo del Parral, Madera y Moris, que han resultado en la detención de nueve personas.
En el contexto de la lucha contra el tráfico ilegal de armas dentro de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, México ha superado en decomisos a Estados Unidos. Durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han confiscado alrededor de 21,400 armas, cifra que supera en más de cuatro veces las 5,395 armas decomisadas en el segundo mandato de Donald Trump.
Las entidades de Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Michoacán, Nuevo León y Baja California concentran el 56% de las armas aseguradas en el país, y la franja fronteriza del norte, considerada la principal ruta de entrada de armamento ilegal, representa el 35% de estos decomisos, equivalentes a más de 1,900 armas, entre cortas, largas y explosivos. Además, se ha documentado que los cárteles mexicanos emplean municiones calibre .50 fabricadas para el Ejército estadounidense, las cuales provienen en gran parte de la Planta de Municiones del Ejército en Lake City, Misuri.
El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, informó que desde 2012 hasta la fecha, se han incautado en México aproximadamente 137,000 cartuchos calibre .50, de los cuales casi la mitad proviene de esta planta estadounidense. Estas acciones reflejan el compromiso de las autoridades mexicanas para contener el flujo de armamento ilegal que alimenta la violencia en el país.



































































































