
Desde finales de 2018, México ha experimentado un deterioro significativo en sectores clave como salud, seguridad, justicia, educación y medio ambiente, producto de políticas y decisiones que han implicado un proceso sistemático de desarticulación social e institucional. Este proceso ha ido acompañado de la concentración de poder en el Ejecutivo, afectando la independencia de poderes y la libertad de expresión, así como un preocupante pacto con delincuencia organizada.
Para contrarrestar este escenario, es indispensable realizar cambios profundos en áreas prioritarias que permitan a México recuperar viabilidad y crecimiento sustentable. Entre las acciones esenciales está la modernización de infraestructura, recuperando proyectos estratégicos como el aeropuerto en Texcoco para potenciar la logística nacional y abrir oportunidades para las zonas más vulnerables.
En materia energética, se propone eliminar limitaciones que favorecen exclusivamente a la Comisión Federal de Electricidad para fomentar una oferta abundante, segura y confiable que impulse la industria y el comercio, además de reestructurar financieramente a Pemex para garantizar su operatividad sostenible.
Es fundamental detener la corrupción que permea las compras públicas, garantizando transparencia total e independencia en los órganos de fiscalización. En seguridad, es prioritario dotar de recursos, capacitación y autonomía a las instituciones encargadas para recuperar el orden y la protección ciudadana.
El fortalecimiento del sistema de salud con políticas que aseguren cobertura universal y calidad, junto con una educación orientada a la movilidad social y calidad en todos los niveles, son retos que también requieren atención inmediata.
La protección del medio ambiente demanda una transformación en proyectos y políticas que actualmente dañan ecosistemas, procurando la sustentabilidad y preservación natural del país.
Por último, se requiere restaurar la independencia y capacidad del Poder Judicial, garantizar que las Fuerzas Armadas regresen a sus funciones esenciales bajo rectoría civil, y erradicar definitivamente la cooptación del gobierno por la delincuencia organizada. Reconocer estos problemas y ejecutar reformas integrales permitirá a México encaminarse hacia un futuro más justo, seguro y próspero para sus ciudadanos.



































































































