
El comité de competición de la NFL está evaluando la posibilidad de que los árbitros encargados de la repetición puedan lanzar banderas para sancionar ciertas faltas que no fueron observadas en el campo por los jueces en tiempo real. Esta reforma busca corregir infracciones relacionadas con conductas fuera del juego que en ocasiones han quedado impunes durante partidos.
Troy Vincent, vicepresidente ejecutivo de operaciones de fútbol americano en la liga, mencionó que este cambio no pretende abrir “una caja de Pandora”, sino enfocarse en aspectos específicos donde una intervención posterior podría ser apropiada. Citó ejemplos previos de la temporada 2025, como un altercado en el Super Bowl LX donde no se sancionó un golpe de casco, y una jugada en la Semana 16 en la que un jugador pisó la pierna de un adversario y que posteriormente derivó en sanción disciplinaria, pero no en penalización durante el partido.
A pesar de cierto escepticismo entre los propietarios de los equipos, quienes temen que esta medida sustituya el criterio de los árbitros en el campo, la liga considera iniciar con ajustes graduales. “Podría ser un primer paso para comenzar a colocar pañuelos en el campo”, señaló Vincent, quien también destacó la relevancia de esta propuesta en la era de las apuestas deportivas legalizadas, buscando mayor claridad y justicia en jugadas importantes al instante.
Además, la NFL continúa trabajando en temas de seguridad, como la reducción de lesiones en jugadas de patada inicial y la evaluación de otras reformas reglamentarias. Sin embargo, no hay por ahora propuesta para modificar reglas sobre el empuje trasero ni se debate una alternativa para las patadas cortas.



































































































