
En Nuevo León, una alianza política poco común se ha formado entre Morena, el PRI y el PAN con el objetivo de afrontar la gestión del gobernador Samuel García, del Movimiento Ciudadano (MC). Este bloque legislativo conjunto busca aprobar una versión modificada del presupuesto estatal para 2026, luego de años consecutivos en que disputas partidistas han impedido su autorización.
Este acuerdo representa un hecho inédito en el estado y se concreta justo antes de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien inaugurará un centro educativo y entregará apoyos de vivienda en un escenario marcado por la confrontación entre Morena y el gobernador. La disputa se ha prolongado durante cuatro años, en los que el ejercicio fiscal ha comenzado sin un presupuesto aprobado.
La alianza propone condiciones específicas para la aprobación del presupuesto: no autorizar nueva deuda estatal, revertir incrementos en tarifas de transporte público, incrementar recursos a municipios afectados en ejercicios anteriores y reducir gastos en publicidad y viáticos. Estas líneas fueron aceptadas por PRI y PAN y ya fueron respaldadas en la Comisión de Presupuesto, con posible votación en el pleno para el 11 de febrero.
El veto presidencial del gobernador se basó en irregularidades constitucionales, financieras y técnicas del presupuesto aprobado en diciembre de 2025, el cual recortaba recursos y eliminaba el techo de deuda solicitado. Sin embargo, opositores advierten que el bloqueo responde a intereses políticos y reiteran que el gasto gubernamental está regulado por la ley electoral. La situación deja a Movimiento Ciudadano en minoría frente a la mayoría conjunta de Morena, PRI y PAN, evidenciando una dinámica política compleja de cara a las próximas elecciones estatales y presidenciales.



































































































