
Marx Arriaga, exdirector General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), cumple dos días atrincherado en el interior de las oficinas de esta dependencia tras su reciente destitución.
A través de una transmisión en vivo titulada “Segunda jornada de 24 horas de diálogo, atrincherados en las cloacas de la SEP”, Arriaga calificó su despido como un “despojo” e indicó que responde a una estrategia para borrar la memoria histórica plasmada en los libros de texto gratuitos que él encabezó durante la administración anterior. Asimismo, mostró documentos presuntamente emitidos por la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez, en los cuales se solicitaba unificar seis libros en uno solo; acción que para Arriaga busca eliminar contenidos clave, como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
El exfuncionario criticó que no se contemplara la inclusión de las aportaciones históricas de las mujeres mexicanas, tema que generó un enfrentamiento directo con el actual titular de la SEP, Mario Delgado. Este último afirmó que la remoción de Arriaga fue consecuencia de su negativa a efectuar modificaciones en los textos educativos, específicamente en lo relacionado con la representación femenina en los contenidos. Además, se informó que se le ofreció una posición diplomática en América Latina, la cual rechazó.
Desde su oficina, ubicada en el sexto piso de la SEP, Arriaga dirigió un mensaje a docentes que apoyan la Nueva Escuela Mexicana y los libros de texto gratuitos. Los textos que coordino han sido objeto de polémica, pues partidos de oposición han cuestionado que promueven una visión ideológica relacionada con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Tras su salida, Arriaga acusó que figuras como Ricardo Salinas Pliego y Claudio X. González, considerados por él representantes del neoliberalismo, estarían detrás de su destitución.



































































































