
La confianza de los consumidores en Estados Unidos mostró una mejora en febrero, impulsada principalmente por un panorama laboral más favorable y expectativas optimistas sobre la economía y los ingresos. El índice del Conference Board, que mide este indicador, ascendió a 91.2 puntos, superando las predicciones de la mayoría de analistas, y elevándose desde los 89 puntos ajustados del mes anterior.
Este avance se refleja también en las expectativas a seis meses, que alcanzaron su nivel más alto desde julio, situándose en 72 puntos. En contraste, las percepciones sobre las condiciones actuales mostraron una ligera disminución. Este aumento en la confianza ocurre en un contexto donde el mercado laboral ha comenzado a estabilizarse y la inflación se mantiene relativamente controlada.
Dana Peterson, economista jefe del Conference Board, destacó que “los comentarios sobre los precios, la inflación y el costo de los bienes siguieron siendo la principal preocupación para los consumidores”, además señaló que las conversaciones sobre comercio y política aumentaron en febrero. También mencionó que la proporción de consumidores que considera que hay abundancia de empleo llegó a un máximo de tres meses, mientras que simultáneamente creció el porcentaje que ve difícil conseguir trabajo, ampliando la brecha entre ambas percepciones.
El fortalecimiento de las evaluaciones sobre el mercado laboral contribuyó significativamente a la confianza general, lo que es un indicio positivo para el gasto de los hogares durante el año. Sin embargo, a pesar del optimismo en la adquisición de bienes duraderos como automóviles y electrodomésticos, el gasto proyectado en servicios como viajes mostró una tendencia a la baja. La encuesta se realizó antes de la reciente decisión del Tribunal Supremo que podría reducir algunos aranceles impuestos a nivel global, lo que podría aliviar preocupaciones futuras relacionadas con el costo de vida.



































































































