
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un aumento inmediato de los aranceles globales del 10% al 15%, tras un fallo de la Corte Suprema que cuestionó la legalidad de su política comercial. Este incremento busca aprovechar la plena autorización legal que, según el mandatario, la justicia le ha otorgado tras revisar la decisión judicial que calificó como “ridícula” y “extraordinariamente antiestadounidense”.
El viernes anterior, desde la Casa Blanca, se había anunciado la imposición de un arancel global del 10%, con vigencia a partir del 24 de febrero por un periodo de 150 días, aplicable a países con los cuales Estados Unidos mantiene acuerdos comerciales, como la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y Taiwán, excluyendo ciertos sectores como el farmacéutico y los productos bajo el tratado con México y Canadá.
La Corte Suprema emitió un fallo mayoritario que establece que el presidente no puede justificarse bajo una supuesta emergencia económica para implementar estos gravámenes, señalando la necesidad de una autorización clara del Congreso para tales medidas. Esta resolución abre la posibilidad a que las empresas afectadas reclamen devoluciones por los aranceles ya pagados, monto que superó los 130,000 millones de dólares durante 2025.
Frente a la reacción internacional, el presidente francés Emmanuel Macron destacó la importancia de contar con mecanismos de controles y equilibrios en las democracias y abogó por un diálogo sereno para el comercio internacional. Trump defendió los aranceles como una herramienta para equilibrar la balanza comercial y generar ingresos adicionales para compensar recortes fiscales del gobierno federal.



































































































