
Jaxon Smith-Njigba, receptor de los Seattle Seahawks, considera que su desempeño en la última temporada justifica convertirse en el receptor abierto mejor remunerado de la NFL. Luego de liderar la liga con 1,793 yardas recibidas y establecer un récord para la franquicia, Smith-Njigba expresó confianza sobre el momento en que se negociará su renovación contractual. Actualmente, al jugador le resta un año de contrato de novato valorado en 14.4 millones de dólares.
Este receptor fue pieza clave para que Seattle lograra su segundo título de Super Bowl, destacándose además con 10 touchdowns y una aparición consecutiva en el Pro Bowl. Smith-Njigba asegura que su compromiso con el equipo y la comunidad está a la altura del contrato que aspira: “Creo que merezco ser el mejor pagado en mi posición. Lo que doy al deporte y a la comunidad, lo doy todo, y creo que eso vale mucho más”.
Los Seahawks planean abordar la extensión de contrato tanto de Smith-Njigba como del esquinero Devon Witherspoon durante la próxima temporada baja, aprovechando que ambos jugadores tienen opciones para un quinto año en sus contratos. En comparación, Ja’Marr Chase, de los Cincinnati Bengals, se convirtió en el receptor mejor pagado con un promedio anual de 40.25 millones de dólares luego de firmar una extensión de 161 millones por cuatro años, seguido por Justin Jefferson con 35 millones al año.
Smith-Njigba reconoció que aunque ama el deporte, también está aprendiendo a manejar su carrera desde el ámbito empresarial: “Jugaría a este deporte gratis. Me encanta. Pero no es necesario, y estoy aprendiendo a ser un buen hombre de negocios, y necesitamos ese cheque al final del día”. Esta declaración refleja la madurez con la que afronta su futuro dentro y fuera de las canchas.



































































































