
El Senado de la República aprobó recientemente una reforma constitucional que busca disminuir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales para los trabajadores formales en México. Esta modificación al artículo 123 Constitucional fue respaldada con mayoría calificada y ahora se encuentra en la Cámara de Diputados para su revisión y eventual aprobación.
Aunque el proyecto ha avanzado, aún debe seguir un proceso legislativo en el que los congresos locales de los 31 estados también deberán ratificarla para que pueda convertirse en ley. La reforma contempla una implementación gradual a partir del 1 de enero de 2027, con una reducción progresiva anual de las horas de trabajo hasta alcanzar las 40 horas por semana en 2030.
El gobierno federal ha subrayado que la reducción de la jornada no implicará disminución de salarios ni prestaciones, y que por primera vez se establece la prohibición de horas extras para menores de edad. Sin embargo, ciertas iniciativas para ampliar los beneficios laborales, como garantizar dos días de descanso a la semana, no fueron aprobadas durante su discusión en el Senado.
Este cambio forma parte de una iniciativa impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y cuenta con el apoyo de su partido Morena. Una vez que la reforma sea aprobada también por la Cámara de Diputados y las legislaturas estatales, se remitirá al Ejecutivo para su promulgación y publicación formal en el Diario Oficial de la Federación.



































































































