
El viernes se llevaron a cabo conversaciones indirectas entre representantes de Irán y Estados Unidos en la ciudad de Mascate, Omán, centradas en el tema nuclear y con el objetivo de frenar una posible escalada militar en la región. Paralelamente, se informó acerca de una reunión entre el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el expresidente estadounidense Donald Trump, en la que se abordaron asuntos relacionados con Irán y la seguridad en Oriente Medio.
Estos encuentros se desarrollan en un contexto tenso tras los recientes ataques contra instalaciones nucleares iraníes, que incluyeron bombardeos por parte de Estados Unidos en junio pasado, en coordinación con una serie de operaciones israelíes que se extendieron por doce días. Además, Irán respondió a estas acciones con amenazas directas hacia bases militares estadounidenses en la zona.
La continuidad de las negociaciones entre Teherán y Washington se ha anunciado oficialmente, en un esfuerzo diplomatico para reducir tensiones tras el despliegue de buques de guerra estadounidenses en el Golfo Pérsico. Mientras tanto, la cooperación internacional se mantiene bajo observación debido a la volatilidad del escenario geopolítico en la región.
El desarrollo de estos diálogos y reuniones de alto nivel refleja la complejidad y la importancia estratégica que tiene el futuro inmediato de la relación entre Irán, Estados Unidos e Israel, influida por la seguridad energética, el control nuclear y la estabilidad regional.



































































































