
La reciente decisión de la Guardia Revolucionaria de Irán de cerrar el Estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, ha encendido alarmas internacionales sobre posibles interrupciones en el suministro energético y el impacto en los precios globales del crudo. El general de brigada Ebrahim Yabari advirtió que cualquier intento de pasar por esta vía será enfrentado con acciones contundentes, incluyendo el incendio de embarcaciones.
Ante este escenario, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que la Secretaría de Hacienda ha diseñado un plan de contingencia para evitar repercusiones en los costos de la gasolina doméstica. “Frente a aumentos muy grandes en el precio del petróleo, México tiene ya determinado un esquema en donde baja el IEPS para que no suba el precio de la gasolina y que no se afecte la inflación”, expresó en la conferencia matutina del 2 de marzo.
Sheinbaum reiteró que, hasta el momento, la situación no representa un problema directo para el país, y destacó que mantiene reuniones periódicas con el titular de Hacienda, Édgar Amador Zamora, para monitorear y reaccionar ante cualquier eventualidad. Actualmente, el impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) para 2026 se ubica en 6.7001 pesos por litro para gasolina Magna, 5.6579 pesos para Premium y 7.3634 pesos para diésel.
Pese al fortalecimiento en la producción de las refinerías nacionales, México continúa con importaciones de gasolina, por lo que un incremento en los precios internacionales del crudo, especialmente si el cierre del Estrecho de Ormuz se prolonga o si Estados Unidos responde militarmente, podría repercutir en los precios al consumidor. A las 15:45 horas de este lunes, el crudo West Texas Intermediate aumentó 6.43% hasta $71.33 dólares el barril, y el Brent subió 7.27% a $78.17 dólares.



































































































