
En medio de retos financieros persistentes, el gobierno de Claudia Sheinbaum está gestando un nuevo plan llamado “Orión 2” para enfrentar los adeudos significativos que Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene con sus contratistas. Este esquema financiero surgirá a poco más de seis meses del lanzamiento del programa original “Orión”, diseñado para reducir el pasivo de servicios ejecutados en 2025 mediante una inyección de 250 mil millones de pesos.
Sin embargo, esta primera etapa no abarcó el pago de la deuda acumulada en años previos, situación que “Orión 2” busca atender mediante un nuevo mecanismo de financiamiento. Funcionarios de alto nivel vinculados a Pemex, Hacienda y Banobras trabajan para estructurar este vehículo financiero, el cual contempla captar recursos de la banca comercial y de inversionistas institucionales.
El pago a proveedores estará sujeto a estrictas validaciones de contratos y facturas coordinadas por el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla. Esto implica que los contratistas tendrán que esperar turnos para recibir sus pagos, reflejando una administración más rigurosa en las finanzas.
Pese a estos esfuerzos, autoridades no han aclarado si los fondos serán destinados a cubrir la histórica deuda heredada o se orientarán a financiar las actividades productivas anunciadas para el presente año. Mientras tanto, la operación diaria de Pemex enfrenta limitaciones de liquidez que impiden el mantenimiento adecuado de infraestructura y la modernización necesaria, lo que amenaza con profundizar la crisis en el sector energético si no se toman soluciones definitivas.



































































































