
El sector de telecomunicaciones en Latinoamérica está experimentando una profunda transformación, marcada por un proceso de consolidación impulsado principalmente por fusiones y adquisiciones. Este fenómeno responde al impacto del avance tecnológico, en especial la integración del 5G y servicios digitales, que ha cambiado el panorama tradicional de la conectividad.
Compañías como América Móvil, uno de los principales actores regionales, reconocen la necesidad de adaptarse a estos nuevos retos. Daniel Hajj, director general de América Móvil, explicó que la dinámica actual obliga a los operadores a buscar nuevas formas para mantener el crecimiento y la rentabilidad, ya que los servicios clásicos como la telefonía móvil han sido desplazados significativamente por aplicaciones de mensajería y videollamadas.
Adolfo Cuevas, experto en telecomunicaciones y excomisionado presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones, señaló que “los servicios tradicionales se están mermando debido a la facilidad en la accesibilidad de aplicaciones de comunicación. Estos servicios eran la principal fuente de ingresos de las empresas y ahora la situación las está llevando a mirarse más allá de la telefonía”. Este cambio en hábitos ha hecho que los ingresos del sector sigan creciendo, pero a un ritmo cada vez más lento, pasando de una tasa anual del 9% en 2024 a un 3% proyectado para 2030, según datos de GSMA.
Frente a este entorno, las compañías optan por consolidarse para reducir costos, obtener economías de escala y diversificar sus fuentes de ingresos hacia áreas como internet de las cosas, ciberseguridad y servicios basados en inteligencia artificial. Por ejemplo, Movimientos recientes incluyen la salida de Telefónica de algunos mercados latinoamericanos para enfocar su negocio en Europa y Brasil, lo que ha generado oportunidades para que operadores como Millicom fortalezcan su presencia mediante adquisiciones en países como Colombia, Chile y Ecuador. En México, la posible compra de AT&T por parte de Televisa junto con Cerberus refleja la intención de crear una empresa más sólida que combine servicios móviles y fijos, con amplia cartera de clientes y espectro radioeléctrico.
Esta tendencia de concentración parece ser un paso natural para garantizar sostenibilidad financiera e invertir en infraestructura futura, enfrentando así una industria en plena reinvención que debe responder a la acelerada transformación tecnológica.



































































































