
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha reafirmado que la seguridad será el principal criterio para decidir sobre el desarrollo de las carreras de Fórmula 1 previstas en Medio Oriente. Esta declaración surge en medio del conflicto creciente entre Estados Unidos, Israel e Irán, cuya situación ha generado incertidumbre sobre la logística y seguridad de los eventos deportivos en la región.
Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, aseguró que están monitoreando de cerca la evolución del conflicto y mantienen comunicación constante con los promotores, equipos y colaboradores locales para evaluar cada paso. “Nuestra organización está construida sobre la unidad y propósitos compartidos. La unidad importa ahora más que nunca”, enfatizó.
En este contexto, el Gran Premio de Australia, programado para marzo en Melbourne, mantiene hasta ahora su calendario pese a dificultades recientes en los traslados y reprogramaciones de vuelos, según informó el director ejecutivo del evento. Otros Grandes Premios en Baréin y Arabia Saudita, previstos para abril, permanecen bajo revisión; en particular, Pirelli canceló pruebas en Baréin debido a las tensiones regionales.
La FIA y la Fórmula 1 evalúan con responsabilidad la situación para brindar “calma, seguridad y estabilidad”, sin descartar ajustes en función del desarrollo del conflicto. Por ahora, la prioridad es garantizar el bienestar de todos los involucrados en el campeonato mundial.



































































































