
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un incremento de los aranceles globales del 10% al 15%, decisión que responde a un reciente fallo de la Corte Suprema. Sin embargo, algunas importaciones están exentas de esta medida, particularmente productos procedentes de Canadá, México y ciertos países latinoamericanos. Según el comunicado oficial de la Casa Blanca, las mercancías amparadas por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedan protegidas del nuevo impuesto. Además, están excluidos del arancel artículos textiles y prendas de vestir provenientes de repúblicas centroamericanas como República Dominicana, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Guatemala y Nicaragua.
Junto a estas excepciones, se contemplan exclusiones para vehículos de pasajeros, productos agrícolas, electrónicos y determinados metales y minerales. No obstante, esta protección no implica la eliminación total de aranceles para Canadá y México, ya que ciertos productos, incluidos madera, acero, aluminio, automóviles y autopartes, continúan sujetos a gravámenes impuestos previamente por motivos de seguridad nacional bajo la Sección 232.
En respuesta a estas medidas, Doug Ford, primer ministro de Ontario y frecuente crítico de las políticas comerciales de Trump, declaró su compromiso con “seguir luchando hasta que se eliminen todos los aranceles contra Canadá”. Esta dinámica refleja las tensiones comerciales vigentes en la región y la complejidad de las relaciones económicas trilaterales bajo la administración estadounidense.



































































































