
La Ciudad de México cuenta con un sistema de bicicletas compartidas llamado Ecobici, que opera con 9,300 bicicletas distribuidas en 687 estaciones a lo largo de seis alcaldías. Este sistema es uno de los más extensos de América Latina y depende del trabajo diario de aproximadamente 300 empleados dedicados a garantizar que las bicicletas estén disponibles y en buenas condiciones para los usuarios.
Entre estos trabajadores se encuentra Isaac Cruz Paz, quien se encarga de balancear las bicicletas, trasladándolas hacia las estaciones con mayor demanda para mantener el equilibrio y asegurar que los usuarios puedan encontrar bici en los puntos más concurridos. Este trabajo, que debe realizarse con rapidez y adaptándose al tráfico y cierres en la ciudad, es fundamental para el buen funcionamiento del sistema.
El mantenimiento de las bicicletas se realiza en un taller ubicado en la colonia Anáhuac, en Miguel Hidalgo, donde alrededor de 22 mecánicos trabajan para revisar y reparar diariamente unas 300 bicicletas. Cada unidad es revisada completamente cada 60 días, y en las áreas de mayor uso, esta revisión puede ser tan frecuente como cada 15 días. La reparación incluye la revisión de frenos, llantas, cambios y lubricación, asegurando que cada bici esté lista para volver a las estaciones.
Además, un equipo de logística monitorea las estaciones y coordina el balanceo durante todo el día para atender las fluctuaciones en la demanda, especialmente en las horas pico. Incluyen recomendaciones para los usuarios como verificar el estado de la bicicleta antes de usarla y asegurar una correcta devolución en los anclajes, para mantener el sistema en óptimas condiciones. La interacción cercana entre trabajadores y vecinos refleja la aceptación social que ha logrado el programa a pesar de ciertas resistencias iniciales.



































































































