
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un incremento inmediato del arancel global sobre productos extranjeros del 10% al 15%, luego de que la Corte Suprema revisara y anulara parte de su política arancelaria inicial. Originalmente, Trump impuso un gravamen del 10% basado en una orden ejecutiva, que entraría en vigor el 24 de febrero; sin embargo, tras la resolución judicial, ajustó esa tarifa al 15% para países que, según él, han afectado de manera desfavorable la economía estadounidense durante años.
Esta medida se sustenta ahora en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente aplicar tarifas sin la necesidad de obtener la aprobación del Congreso, aunque solo por un periodo máximo de 150 días, tras el cual se requiere una extensión legislativa difícil de conseguir debido al rechazo de varios senadores de ambos partidos al enfoque comercial de Trump.
Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la orden ejecutiva incluye una exención para los productos que cumplan con lo estipulado en el acuerdo comercial, junto con ciertas mercancías agrícolas, reflejando un intento de preservar el comercio bajo este marco y evitar mayores impactos en sectores mexicanos clave como el automotriz, minerales y muebles.
Pese a las críticas y desafíos legales, el exmandatario ha señalado que continuará explorando nuevas alternativas arancelarias para proteger supuestamente los intereses económicos de Estados Unidos, mientras el panorama político y comercial sigue en evolución tras la intervención de la Corte Suprema.



































































































