
La escalada bélica entre Irán y Estados Unidos tras un ataque conjunto que causó la muerte del líder supremo iraní Ali Jamenei ha generado una fuerte reacción en los mercados mundiales. La incertidumbre geopolítica provocó caídas generalizadas en las bolsas globales, mientras que el dólar y los precios de la energía experimentaron incrementos significativos ante el temor de interrupciones prolongadas en el suministro. El petróleo Brent alcanzó niveles no vistos desde agosto de 2024, al subir más de 9% hasta superar los 79 dólares por barril, y el WTI aumentó más del 8%, al ubicarse por encima de los 72 dólares. Los metales preciosos, considerados refugios seguros durante periodos de tensión, también anotaron fuertes ganancias; el oro incrementó su valor en torno a 2.2%, alcanzando niveles superiores a los 1,900 dólares por onza.
El mercado energético se complicó aún más cuando QatarEnergy detuvo operaciones en su planta de gas natural licuado Ras Laffan, el mayor complejo exportador de GNL en el mundo, tras un ataque con drones atribuido a Irán. Esta interrupción afectó aproximadamente una quinta parte del suministro global de gas licuado, provocando un alza de más del 40% en los precios del gas en Europa, emulando el impacto registrado con la invasión rusa a Ucrania. Asimismo, los transportes de crudo por la estratégica vía del Estrecho de Ormuz han disminuido debido a los recientes ataques y la escalada militar en la región.
Analistas financieros advierten que, aunque esperan que las alteraciones en los flujos de energía sean temporales y los precios eventualmente se estabilicen, existe preocupación por las presiones inflacionarias que podrían surgir. En ese contexto, el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años aumentó, reflejando dudas sobre la posibilidad de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
En el ámbito cambiario, el peso mexicano inició la jornada con una depreciación moderada frente al dólar, mientras que la mayoría de las monedas emergentes sufrieron retrocesos significativos, evidenciando la aversión al riesgo de los inversionistas. Los índices bursátiles globales, incluyendo los principales mercados de Asia, Europa y Estados Unidos, registraron caídas importantes en respuesta al clima de incertidumbre.



































































































