
Para el año 2026, los principales líderes empresariales en México enfrentan un panorama lleno de desafíos derivados de factores económicos globales y locales. Entre las preocupaciones destacan los aranceles, la volatilidad macroeconómica y la inflación, aspectos que podrían afectar el crecimiento y la estrategia empresarial en el país. Estos temas surgieron de la 29ª Encuesta Global de CEOs realizada por PwC, donde directivos mexicanos compartieron sus perspectivas sobre la economía nacional e internacional para el próximo año.
Según las previsiones de estos altos ejecutivos, la economía de México se espera que crezca en torno al 2% en 2026, una cifra modesta frente a las expectativas globales donde un 63% de CEOs prevé el mayor crecimiento económico de los últimos cuatro años. Sin embargo, trasladar ese crecimiento internacional a sus organizaciones implica enfrentar obstáculos significativos, especialmente el riesgo asociado a los aranceles. El 35% de los consultados reconoce que sus compañías podrían verse afectadas por las políticas comerciales cambiantes de Estados Unidos y la revisión pendiente del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Adicionalmente, la volatilidad macroeconómica aparece como una preocupación para el 26% de los CEOs, señalando que esta incertidumbre probablemente reduzca la disposición para realizar inversiones de gran escala. El 46% de los líderes anticipa que sus utilidades netas se mantendrán estables durante los próximos 12 meses, reflejando una postura cautelosa ante la incertidumbre internacional. La inflación también está en la lista de riesgos latentes, mencionada por el 17% de los directivos, con una expectativa para 2026 que oscila entre el 3.4% y el 4.5% según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Para contrarrestar estos riesgos, los CEOs apuntan a fortalecer su capacidad de adaptación y respuesta ante escenarios cambiantes. Estrategias como la integración de la inteligencia artificial, el foco en la sostenibilidad y el aumento de la resiliencia operativa se perfilan como esenciales. Además, la diversificación en sectores y mercados se ve como una vía para generar nuevas fuentes de ingresos. Ana Paula Jiménez, Socia Directora de PwC México, comenta: “Los CEOs que logren sostener la inversión estratégica mientras gestionen la volatilidad a corto plazo estarán en una posición más favorable cuando el ciclo se modifique”. Este enfoque permitirá a las empresas mexicanas navegar un entorno global complejo y aprovechar las oportunidades que surjan en el futuro.



































































































