
El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que establece un arancel global del 10% sobre productos importados, con excepción para aquellos que cumplen con las normas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta medida se anunció horas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló la mayoría de los aranceles que Trump había impuesto el año pasado, considerando que excedía su autoridad legal.
El nuevo arancel comenzará a aplicarse a partir del 24 de febrero a las 00:01 hora de Washington y tendrá vigencia limitada a 150 días según la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al presidente imponer tarifas de manera unilateral pero requiere aprobación del Congreso para extenderlas.
La orden mantiene exenciones para productos agrícolas específicos y para aquellas mercancías que cumplen con los requisitos del T-MEC, lo que busca preservar el comercio preferencial con México y Canadá. Trump también anunció que mantendrá vigentes otros aranceles impuestos bajo las Secciones 301 y 232, los cuales requieren investigaciones detalladas y permiten aplicar medidas dirigidas contra países que vulneren acuerdos comerciales.
Con esta estrategia, Trump intenta continuar con su agenda proteccionista tras el revés judicial, buscando incrementar la tasa arancelaria efectiva promedio de Estados Unidos y condicionando futuras medidas a investigaciones comerciales adicionales. El representante comercial de EU indicó que su objetivo es mantener coherencia con las medidas previas, incluso cuando el presidente presente su discurso sobre el Estado de la Unión.



































































































