
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha provocado un aumento significativo en los precios del petróleo, así como una mayor demanda por activos defensivos en los mercados financieros globales. El West Texas Intermediate (WTI) cerró en 71.23 dólares por barril, con un incremento del 6.3%, mientras que el oro alcanzó los 5,322.12 dólares por onza, reflejando la incertidumbre geopolítica que enfrentan los inversionistas.
La tensión en Medio Oriente, que en su tercer día involucra bombardeos norteamericanos e israelíes sobre objetivos iraníes y respuestas de Irán hacia países del Golfo y territorios europeos, ha causado una reacción marcada en los mercados. En divisas, el dólar se fortaleció con un avance del 0.7% en su índice, haciendo que monedas como el euro y la libra esterlina experimentaran descensos frente al billete verde.
En el mercado de bonos, los rendimientos de los títulos soberanos subieron, evidenciando un aumento en la prima de riesgo y preocupaciones por la inflación derivadas de los costos energéticos. Por su parte, en México, el peso se depreció medio punto porcentual hasta 17.31 pesos por dólar, afectado por el nerviosismo global y la preferencia de inversionistas por dólares.
El mercado accionario estadounidense mostró una recuperación moderada después de pérdidas iniciales, mientras que en México la Bolsa Mexicana de Valores cerró a la baja, perdiendo poco más del 1% en una jornada dominada por la cautela. Analistas apuntan que el alza en los precios del gas indica posibles impactos macroeconómicos, y advierten que este conflicto podría poner fin a la fase desinflacionaria que había apoyado la recuperación económica en Occidente.



































































































