
En enero de 2026, México registró una recaudación fiscal de 599,000 millones de pesos, lo que representa un aumento real anual del 11.5% comparado con el mismo mes del año anterior, marcando el mejor inicio de año en una década para el país. Este crecimiento se atribuye principalmente al incremento en los impuestos sobre bebidas azucaradas, refrescos y cigarros, así como a un aumento en la recaudación derivada del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), excluyendo combustibles, mostró un crecimiento real del 19.7% en enero, la mejor tasa para este mes desde 2020. En 2026 entraron en vigor modificaciones fiscales que elevaron el IEPS para bebidas azucaradas de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro, además de comenzar a gravar bebidas no calóricas como refrescos light con una cuota de 1.5000 pesos por litro. También se incrementó la tasa ad valorem para tabacos labrados del 160% al 200%.
En paralelo, el ISR reportó un crecimiento real anual del 14.4%, el mayor en enero desde 2014. Este aumento se explica en parte por el ajuste salarial del 13% al salario mínimo vigente desde comienzos de año, que tuvo efecto en las retenciones por ingresos y salarios. Por otro lado, el IEPS aplicado a combustibles también creció 8.8% el mismo mes, alineado con la inflación.
Cabe destacar que, aunque el Gobierno federal impuso aranceles a importaciones sin tratados comerciales con países asiáticos desde enero, esta medida no impulsó un incremento en los ingresos por impuestos a las importaciones, los cuales disminuyeron 6.1% real anual en ese mes debido a variaciones cambiarias y a una alta base comparativa del año previo.



































































































