
El comportamiento de los usuarios mexicanos en telecomunicaciones refleja una clara preferencia por el consumo de datos móviles, mientras que el uso de servicios tradicionales como las llamadas telefónicas y los mensajes SMS continúa en descenso.
En 2025, el consumo promedio de datos móviles alcanzó 6.4 MB por usuario, lo que representa un crecimiento interanual de 13.4%. Por el contrario, los minutos de voz disminuyeron 4.2%, situándose en 159 minutos por usuario, y el envío de mensajes SMS bajó 14.3%, con un promedio de solo seis mensajes al año. Estos datos señalan un cambio estructural en los hábitos de comunicación, desplazando el interés desde la voz y texto tradicional hacia la conexión a internet.
Este fenómeno está impulsado por la rápida adopción de aplicaciones de mensajería instantánea y la demanda de inmediatez y movilidad en la vida cotidiana. Como respuesta, las compañías de telefonía móvil han ajustado sus ofertas, destacando planes con mayores volúmenes de datos e incluso opciones ilimitadas para atraer y retener clientes. Por ejemplo, Telcel ofrece el Plan Libre con datos sin límite, y AT&T tiene un modelo personalizable para contratar GB según las necesidades del usuario.
Además, la competencia crece con la aparición de Operadores Móviles Virtuales (OMV) como Bait, que brindan tarifas más accesibles y paquetes con mayores volúmenes de datos gracias al uso de redes mayoristas como Altán. Según estudios, el costo por GB en estos operadores es sustancialmente menor al que ofrecen las compañías tradicionales, lo que influye en las decisiones de los consumidores y contribuye a que los datos móviles definan la dinámica del sector frente a la voz y los mensajes SMS.
Este escenario obliga a los operadores convencionales a equilibrar la presión por ofrecer datos ilimitados con la necesidad de mantener rentabilidad en un mercado cada vez más sensible al precio y exigente en el consumo de conectividad.



































































































