
La agencia Fitch Ratings confirmó la calificación crediticia a largo plazo de México en BBB-, manteniendo la perspectiva estable y conservando el grado de inversión para el país. No obstante, Fitch advirtió que la consolidación fiscal representa un desafío significativo para el gobierno, de acuerdo con los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027 entregados recientemente al Congreso.
Aunque México mantiene la calificación BBB- en el último escalón dentro del grado de inversión, Fitch destacó que la situación fiscal se complica por un crecimiento económico moderado, indicadores de gobernanza débiles, rigideces presupuestarias y pasivos contingentes relacionados con Pemex. Estos factores, sumados a una base impositiva baja, dificultan la reducción del déficit fiscal.
La agencia señaló que, si bien se observaron avances gracias a medidas en la administración tributaria, una consolidación más profunda dependerá de un mayor crecimiento económico o de reformas fiscales, las cuales no están siendo contempladas plenamente por las autoridades. Además, Fitch anticipa un aumento en la deuda pública, estimando que superará el 58% del PIB en 2027, incrementada por los déficits fiscales persistentes y las transferencias a Pemex.
Respecto a Petróleos Mexicanos, la calificadora reconoció una mejora temporal en 2025 debido a apoyos estatales y a la reducción de pérdidas en refinación, pero prevé que seguirá necesitando asistencia gubernamental recurrente. También destacó recientes incidentes en instalaciones, como incendios y daños en la refinería de Dos Bocas, que evidencian los retos operativos para la empresa estatal.



































































































