
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció que las amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump de aplicar aranceles a los países que continúen vendiendo petróleo a La Habana buscan ahogar la economía cubana. Según Díaz-Canel, estas acciones forman parte de una estrategia para asfixiar al país en medio de la actual crisis energética que atraviesa, que ha generado largas filas para cargar gasolina y dificultades para mantener la actividad productiva.
Esta política punitiva fue anunciada en respuesta a un decreto que declaró a Cuba como una amenaza excepcional para la seguridad nacional de Estados Unidos, lo que ha provocado tensiones diplomáticas y preocupación en la región. La mandataria mexicana Claudia Sheinbaum también expresó inquietud y aseguró que buscará una solución mediante el diálogo para evitar una crisis humanitaria derivada de dicha medida.
El gobierno cubano considera que estas sanciones impactan negativamente en la estabilidad económica y social del país, afectando a la población en general. Además, la postura adoptada por Washington ha generado críticas internacionales por la violación del principio de soberanía de los estados y la presión sobre países terceros para que acaten estas restricciones.
Las tensiones en torno al suministro de crudo hacia Cuba continúan siendo un punto de conflicto en la relación bilateral con Estados Unidos, mientras que expertos advierten sobre los riesgos de una escalada que podría profundizar la crisis económica en la isla y afectar la dinámica política en la región.



































































































