
A medida que se acerca el Mundial de FIFA 2026, la venta de boletos se ha tornado más polémica debido a reclamos de aficionados que denuncian una mala asignación de lugares en los estadios. Usuarios que adquirieron boletos para categorías de alto costo han reportado ubicaciones en zonas que corresponden a secciones de menor valor, lo que ha generado descontento generalizado.
El sistema empleado por la FIFA difiere del modelo tradicional de elección de butacas en mercados como México y Estados Unidos. En esta ocasión, la federación asigna los asientos a partir de una selección por zonas generales, en lugar de permitir a los compradores elegir su asiento específico. Esto ha provocado que algunos tickets considerados premium no aseguren un lugar con buena visibilidad.
En ciudades sede como Seattle, donde se disputarán partidos de alta demanda, los boletos de primera categoría alcanzaron precios aproximados a 775 dólares, mientras que los boletos de segunda categoría no distan mucho en costo. Por ello, se han registrado solicitudes de reembolso por parte de los seguidores que consideran injustificada la diferencia de pago.
Por otro lado, el Mundial 2026 representa una oportunidad económica importante para México, con una proyección de derrama que podría superar los 3,000 millones de dólares, especialmente en las tres sedes mexicanas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Sin embargo, expertos advierten que los incrementos en precios de hospedaje, alimentos y transportes durante el evento podrían impactar negativamente en el bolsillo de la población local. así, el Mundial se perfila como uno de los eventos con mayores costos para los aficionados en la historia del fútbol internacional.



































































































