
Una fuga de petróleo y un incendio en Dos Bocas, Tabasco, causaron contaminación en el Río Seco, lo que movilizó a Petróleos Mexicanos (PEMEX) para atender la situación. Actualmente, 350 trabajadores están dedicados a la recuperación del hidrocarburo derramado, con el apoyo de cinco embarcaciones, siete barreras de contención y dos unidades especializadas para la recuperación de petróleo.
El operativo de limpieza cuenta con la colaboración de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente de Tabasco. Hasta el momento, se han retirado aproximadamente 240 kilogramos de materiales contaminados en la zona del río, especialmente en la dársena y en puntos de interconexión con otros cuerpos de agua.
Las autoridades han implementado brigadas para evitar que el hidrocarburo se disperse hacia la Laguna Mecoacán. PEMEX afirmó que no existe riesgo para la población cercana y que las labores continúan utilizando cordones oleofílicos para contener y remover el contaminante.
Este incidente es el tercero en menos de un mes en la región; se suma a otro derrame en las costas del Golfo de México y a un incendio ocurrido el 17 de marzo en la Refinería Olmeca, que causó la muerte de cinco personas. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) anunció que inspeccionará el sitio del derrame y exigió a PEMEX investigar la causa y evaluar medidas correctivas.


































































































