
Un derrame de petróleo ocurrido el domingo 22 de marzo en la zona de Dos Bocas, Tabasco, provocó la contaminación del río conocido como Río Seco. La empresa Petróleos Mexicanos (PEMEX) asignó a 350 trabajadores para atender la limpieza y recuperación del hidrocarburo derramado. Para esta labor se emplean cinco embarcaciones, siete barreras de contención y dos unidades especializadas en recuperación de petróleo.
Además, participan en el operativo elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría de Medio Ambiente de Tabasco. Hasta el momento se han retirado 240 kilogramos de materiales impregnados con hidrocarburo, especialmente en la dársena y zonas de conexión con otros cuerpos de agua.
El operativo incluye la instalación de brigadas para detener la dispersión del contaminante hacia la Laguna Mecoacán. PEMEX ha indicado que no hay riesgo para las comunidades cercanas y que las tareas de limpieza continúan con el uso de cordones oleofílicos para confinar y recuperar el producto derramado.
Este incidente es el tercero registrado en menos de un mes en esta región, tras un derrame anterior en las costas del Golfo de México y un incendio reportado el 17 de marzo en la Refinería Olmeca, que tuvo un saldo de cinco personas fallecidas. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) anunció una inspección en el lugar del derrame y solicitó a PEMEX investigar las causas y aplicar medidas correctivas.


































































































