
El peso mexicano cerró la sesión del viernes con una apreciación frente al dólar, alcanzando su mejor desempeño semanal desde 2024 gracias a una combinación de factores internacionales. Entre ellos destacan la tregua alcanzada en Medio Oriente, que alivió tensiones geopolíticas y elevó el apetito por activos de riesgo, así como el repunte inesperado en la inflación de Estados Unidos que debilitó al billete verde.
La moneda nacional ganó un 0.25% durante la jornada, cotizando en 17.3186 pesos por dólar, y sumó así su octava sesión consecutiva con ganancias, la racha positiva más prolongada desde septiembre de 2025. En comparación con el cierre del viernes anterior, la apreciación semanal fue de 2.88%, la mayor desde septiembre de 2024.
El índice dólar, que mide la fortaleza del dólar contra una canasta de monedas principales, retrocedió 0.15% hasta situarse en 98.67 puntos. Este movimiento respondió a los datos de inflación de Estados Unidos para marzo, que evidenciaron un aumento mensual del 0.9%, el mayor desde junio de 2022, reflejando un incremento anual del 3.3%. Este alza se atribuyó principalmente al incremento en los precios de energéticos, consecuencia directa del conflicto en Medio Oriente que impulsó la inflación energética a un 12.5% anual, con precios del combustible disparados.
La tregua entre Estados Unidos e Irán alcanzada la semana pasada contribuyó a moderar la subida de los precios internacionales del petróleo, beneficiando al peso al mejorar la confianza inversora. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre la sostenibilidad del alto al fuego, dado que el estrecho de Ormuz permanece bajo control iraní y existen amenazas directas del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha declarado en redes sociales: “Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen más opciones que extorsionar al mundo a corto plazo utilizando las vías fluviales internacionales. ¡Su única razón de ser es negociar!”.
Analistas anticipan que la evolución de la relación Estados Unidos-Irán será fundamental para el comportamiento futuro del tipo de cambio. Un acuerdo definitivo podría acercar al peso a niveles de 17.10 por dólar, mientras que cualquier ruptura del acuerdo podría desencadenar una mayor demanda de refugio en dólares, debilitando nuevamente la moneda mexicana.



































































































