
A poco más de 100 días para el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, México intensifica sus esfuerzos para garantizar la seguridad durante este evento internacional. La preparación adquiere máxima relevancia luego de recientes episodios de violencia en varias ciudades mexicanas, particularmente ligados a la captura y muerte del presunto líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, ocurrida el 22 de febrero en una operación militar.
Las autoridades mexicanas reconocen que el contexto de inseguridad puede generar retos significativos para la organización del torneo, que tendrá sedes en varias ciudades del país. La gestión de riesgos y la coordinación entre dependencias federales, estatales y municipales es fundamental para asegurar un ambiente controlado y protegido para visitantes y locales.
En Jalisco, tras los episodios violentos que derivaron de la muerte del conocido narcotraficante, se implementan estrategias para restablecer el orden público y fomentar la reactivación económica a través del turismo. Ciudadanos y turistas han manifestado inquietud por el clima de tensión, pero las autoridades trabajan en desplegar medidas de seguridad y comunicación para recuperar la normalidad.
La gobernante Claudia Sheinbaum ha enfatizado que la operación que terminó con la muerte del líder criminal fue ejecutada por México, reafirmando el compromiso del país con la seguridad y la estabilidad. En paralelo, se han desarrollado planes específicos para resguardar las ciudades sede del Mundial, buscando demostrar ante el mundo un ambiente de tranquilidad y organización para uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.



































































































