
Uber Technologies y Nvidia han establecido una alianza estratégica con el objetivo de impulsar una red global de robotaxis que utilicen inteligencia artificial avanzada para la conducción autónoma. Esta colaboración se basa en la plataforma Drive Hyperion de Nvidia, diseñada para manejar entornos complejos de movilidad, junto con el modelo Alpamayo, una IA especializada en razonamiento para situaciones difíciles en el tránsito.
El plan inicial contempla la puesta en marcha de una flota de robotaxis en dos ciudades estadounidenses clave: Los Ángeles y San Francisco. Luego, la expansión acelerada está proyectada para llegar a 28 ciudades internacionales en los próximos dos años. La estrategia implementa un despliegue gradual que comienza con vehículos dedicados a la recolección de datos para ajustar los sistemas a las condiciones reales de cada ciudad, seguido por pruebas supervisadas con operadores humanos. Finalmente, se espera alcanzar operaciones autónomas bajo el estándar de nivel 4, que permite la conducción sin intervención humana en la mayoría de los escenarios.
Esta iniciativa se suma a los movimientos recientes de Uber en el campo de la conducción autónoma, incluyendo colaboraciones con Motional para operar en Las Vegas, así como acuerdos con Wayve, Nissan y Zoox. También destaca la alianza con el fabricante de vehículos eléctricos Lucid Group y la startup especializada en conducción autónoma Nuro, con quienes desarrollan la implementación de robotaxis con tecnología propia.
El mercado de robotaxis está en plena competencia, con empresas como Waymo, filial de Alphabet, liderando actualmente en varias ciudades, mientras Tesla apuesta por un sistema enfocado en cámaras, con planes a futuro para lanzar un servicio propio de robotaxis. La unión entre Uber y Nvidia representa una apuesta estratégica para posicionarse al frente de esta revolución en el transporte bajo demanda.



































































































