
En Villahermosa, Tabasco, la Clínica de Hemofilia del Hospital del Niño ha transformado la calidad de vida de los pacientes infantiles con hemofilia gracias a un modelo de atención integral que incorpora un medicamento innovador. Esta clínica, una de las seis que existen en México, ha logrado marcar la diferencia con el apoyo del personal médico, el financiamiento de IMSS Bienestar y la colaboración de organizaciones civiles.
Isaías, un niño de cinco años, es un claro ejemplo de esta evolución. Diagnosticado con hemofilia en su primer año de vida, sus actividades cotidianas como correr o jugar estaban prácticamente prohibidas debido al riesgo de hemorragias graves. Sin embargo, desde que comenzó a recibir el tratamiento con Emicizumab, un anticuerpo monoclonal que se aplica mensualmente y mejora significativamente la coagulación, va a preescolar y ha recuperado su alegría y movilidad.
Este medicamento, financiado por el sistema público de salud desde hace un año, representa un avance significativo frente a los tratamientos previos que requerían aplicaciones intravenosas semanales. Además del impacto en la calidad de vida de los pequeños pacientes, el modelo tabasqueño integra consultas multidisciplinarias en el mismo día, brindando atención médica, psicológica y nutricional para prevenir complicaciones y mejorar el bienestar general.
La historia de Tabasco en la atención a la hemofilia refleja un proceso de aprendizaje y lucha que comenzó hace décadas. Desde la escasez de medicamentos en los años 70 hasta la formación de especialistas y la implementación de censos locales, el estado hoy es referente nacional en diagnóstico y tratamiento. Asimismo, la continuidad del tratamiento tras la transición a la edad adulta sigue siendo un reto por resolver para garantizar el bienestar a largo plazo de estos pacientes.


































































































