
Las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en Estados Unidos descendieron a 205,000 en la semana cerrada el 14 de marzo, alcanzando su punto más bajo desde enero. Esta cifra representa una caída de 8,000 solicitudes respecto a la semana anterior y se sitúa por debajo de las expectativas de los economistas, quienes proyectaban alrededor de 215,000. Estos datos reflejan un mercado laboral robusto con mínimos despidos, pese a que el crecimiento del empleo ha sido moderado en los primeros meses del año.
El informe divulgado por el Departamento de Trabajo muestra también que las solicitudes continuas, que indican el número de personas beneficiarias de prestaciones, aumentaron a 1.86 millones. Aun así, los despidos se mantienen contenidos y las nóminas solo subieron en un promedio de 17,000 puestos durante enero y febrero, mostrando una creación de empleo lenta pero estable.
Tras mantener sin cambios las tasas de interés en su última reunión, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, señaló que aunque la tasa de desempleo ha permanecido estable desde el verano pasado, la limitada generación de nuevos empleos es una preocupación. Powell destacó que los avances en la reducción de la inflación serán necesarios antes de considerar recortes en las tasas de interés.
Además, el promedio móvil de cuatro semanas de solicitudes de subsidio disminuyó a 210,750, otro indicador de la estabilidad laboral actual. La caída en las solicitudes se observó en estados clave como California, Missouri y Nueva York, lo que respalda la idea de que el mercado laboral estadounidense sigue presentando resistencia frente a los riesgos económicos actuales.


































































































