
Durante la 89 Convención Bancaria celebrada en Cancún, Quintana Roo, Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, expuso que la iniciativa para fomentar la inversión en infraestructura estratégica, presentada recientemente al Congreso por la presidenta Sheinbaum, otorgará un trato preferencial a las empresas privadas en la recepción de los flujos económicos generados.
Amador destacó que aunque las compañías privadas retendrán una participación minoritaria en el capital de los proyectos, gozarán de prioridad en los ingresos, beneficiándose del respaldo del sector público no sólo en permisos, sino también asegurando la demanda mediante contratos a largo plazo, como es el caso con la Comisión Federal de Electricidad. En consecuencia, las firmas podrán consolidar contablemente estos proyectos en sus balances, reduciendo considerablemente la incertidumbre asociada.
El titular de Hacienda señaló que los esquemas podrán variar según el tipo de infraestructura: carreteras, puertos y otros activos tendrán condiciones adaptadas. Precisó que alrededor del 50% de los proyectos contemplados se enfocan en energía, sector clave por ser insumo fundamental en distintos sectores productivos y en inversión tanto pública como privada. Además, enfatizó la necesidad de apostar por las fortalezas internas del país para blindar la economía ante la volatilidad internacional.
El proyecto de inversión espera movilizar, durante 2026, cerca de 720 mil millones de pesos, equivalentes a dos puntos porcentuales del PIB mexicano, como parte de una estrategia integral para fortalecer el desarrollo con bienestar y atraer capital privado de manera segura y rentable.


































































































