
Durante la tercera semana de marzo de 2026, los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) presentaron un desempeño mixto en la subasta de valores gubernamentales, manteniendo su atractivo para inversionistas que buscan instrumentos con bajo riesgo. Pese a que la inflación general en México alcanzó un nivel anual de 4.02% en febrero, ligeramente fuera de la meta oficial, persiste la expectativa de que el Banco de México (Banxico) continúe con un enfoque hacia la relajación de la política monetaria.
Los Cetes se emiten en distintos plazos: 28, 91, 182, 364 días y hasta dos años, ofrecidos con una tasa de descuento sobre su valor nominal de 10 pesos. Los inversionistas pagan menos al adquirirlos y recoben el valor entero al vencimiento, con la diferencia representando el rendimiento obtenido.
En esta última subasta, los Cetes a 28 días mantuvieron su rendimiento en 6.81%. Los instrumentos a 91 días presentaron una ligera disminución para quedar en 7.02%. En contraste, los bonos a 182 días ascendieron a 7.25%, mientras que los de un año subieron a 7.58%, mostrando incrementos respecto a la anterior semana de 0.16 y 0.37 puntos porcentuales, respectivamente.
Este nivel de rendimiento supera ampliamente la inflación anual del 4.02%, lo que posiciona a los Cetes como una opción viable para preservar el poder adquisitivo del dinero ante el aumento generalizado de precios. Así, al restar la inflación al rendimiento nominal, el Cete a 28 días ofreció un rendimiento real cercano a 2.79% en términos anuales, representando una ganancia positiva para los inversionistas cautelosos.



































































































