
La mezcla mexicana de petróleo experimentó una caída significativa este martes, retrocediendo un 12,9% tras haber alcanzado máximos no vistos desde septiembre de 2023. El crudo mexicano se negoció en 77,5 dólares por barril, en un ambiente marcado por la volatilidad causada por el conflicto en Medio Oriente y comunicaciones contradictorias por parte del gobierno estadounidense.
El conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán desencadenó el cierre del Estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía marítima clave por donde transita alrededor del 20% de la producción mundial de petróleo y derivados. Estas acciones generaron incertidumbre en los mercados energéticos.
Durante la jornada, se registraron informaciones confusas luego de que un funcionario estadounidense afirmara inicialmente que se había escoltado un buque petrolero a través del Estrecho de Ormuz, para luego desde la Casa Blanca desmentir esta afirmación. Esta contradicción provocó que los precios del petróleo, que habían llegado a rozar los 120 dólares por barril durante la semana, sufrieran un desplome cercano al 20%.
El análisis de Actinver señala que “este entorno geopolítico incrementó la aversión al riesgo y presionó a la baja la cotización del mercado”. Paralelamente, funcionarios estadounidenses indicaron un aumento en los ataques contra Irán, mientras el expresidente Trump contempla la posibilidad de un diálogo para resolver el conflicto armado de forma pronta.



































































































