
Los precios del petróleo experimentaron un notable aumento al iniciar las operaciones del jueves, luego de una nueva escalada en el conflicto que afecta a Medio Oriente. El Brent del Mar del Norte alcanzó un nivel superior a los 110 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) mostró un incremento más moderado.
El contrato de abril del Brent subió un 2.99% hasta situarse en 110.59 dólares, mientras que el WTI avanzó 0.13% para cotizar en 96.65 dólares por barril. Antes del inicio de la jornada, el Brent llegó a tocar los 119 dólares, su máximo desde junio de 2022, aunque luego moderó su ganancia.
Estas alzas se dieron tras ataques de Israel e Irán contra instalaciones petroleras estratégicas en la región. Israel atacó el yacimiento de gas South Pars, ubicado en Irán, mientras que las fuerzas iraníes lanzaron bombas aéreas sobre el yacimiento Shah en los Emiratos Árabes Unidos, lo que provocó la paralización total de las operaciones en estas áreas. Además, drones iraníes realizaron un ataque en la zona industrial petrolera de Fujairah, generando daños significativos. Qatar Energy informó que misiles iraníes dañaron plantas clave de gas natural en Ras Laffan, afectando la planta de conversión de gas a líquidos Pearl de Shell, con una capacidad de producción diaria de 140,000 barriles.
La escalada en el conflicto ha comenzado a impactar directamente en la infraestructura energética mundial, lo que ha generado inquietud en los mercados ante el riesgo creciente de una estanflación global. Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo en Singapur, destacó que esta situación marca un punto de inflexión porque los riesgos ya no se limitan a aspectos militares o a bloqueos de rutas, sino que afectan la producción y el suministro energético a nivel mundial.


































































































