
El peso mexicano mostró un repunte en su cotización, impulsado por un mejor sentimiento en los mercados financieros. Este comportamiento positivo se extendió tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien señaló que el conflicto armado con Irán está avanzado y podría estar cerca de concluir, lo que alivió la incertidumbre global que impacta en los mercados cambiarios.
El enfoque optimista de Trump sobre la duración del conflicto ha generado expectativas de una menor prolongación del enfrentamiento, lo que favoreció la apreciación de la moneda nacional frente al dólar. Además, esta percepción contribuyó a moderar los temores generados por la situación geopolítica.
Por otra parte, el mercado también reaccionó ante la posibilidad de que se implementen medidas para controlar el aumento en los precios del petróleo, un factor clave que afecta la estabilidad económica global y los tipos de cambio.
Estos eventos ocurren en un contexto donde México continúa cuestionando algunos aranceles impuestos por Estados Unidos, buscando que se respeten las reglas establecidas en el Tratado de Libre Comercio (T-MEC), cuya revisión se aproxima, en medio de un panorama de tensión internacional y desafíos económicos.


































































































