
En la apertura de la sesión del martes, el peso mexicano empezó mostrando un fortalecimiento frente al dólar estadounidense, impulsado por expectativas de una posible desescalada en el conflicto en Medio Oriente. El optimismo entre los inversionistas aumentó tras comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sugirió que la ofensiva contra Irán podría estar llegando a su fin.
Al inicio de las operaciones, la moneda nacional se apreciaba un 0.25%, ubicándose en 17.5697 pesos por dólar, según datos de Bloomberg. De mantenerse esta tendencia, sería la segunda sesión consecutiva con ganancias para el peso. Durante la jornada nocturna, el tipo de cambio fluctuó entre un mínimo de 17.51 y un máximo de 17.69 unidades por dólar.
El índice dólar, que evalúa el comportamiento del billete verde frente a una canasta de seis monedas principales, descendió un 0.52%, situándose en 98.66 puntos. Este retroceso refleja el ajuste en los mercados tras declaraciones que indican la posibilidad de una reducción en las tensiones geopolíticas.
Sin embargo, expertos como Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, advierten que el riesgo para el peso no ha desaparecido completamente. La persistencia de tensiones en la región podría elevar los precios del petróleo y gas, lo que a su vez aumentaría la presión inflacionaria global. Mendoza señala que si el gobierno mexicano continúa aplicando subsidios para controlar el precio de los combustibles, esto podría afectar negativamente el balance fiscal. En este sentido, la administración local ha garantizado que no habrá alzas en el precio de la gasolina, apoyándose en mecanismos de control fiscal para mitigar impactos a corto plazo.


































































































