
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) comenzó la sesión del viernes con una caída del 1.21%, ubicando el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) en 64,411.96 puntos. De mantenerse esta tendencia, el mercado mexicano acumularía tres jornadas consecutivas a la baja y cinco semanas seguidas en números rojos.
En Wall Street, la presión también domina el mercado debido al conflicto en Medio Oriente, que ha contribuido a que los principales índices registren pérdidas importantes. El S&P 500 retrocede 0.85%, el Nasdaq Composite baja 1.23% y el Dow Jones disminuye 0.59%, reflejando la incertidumbre global ante una posible prolongación de las tensiones bélicas.
La escalada de violencia entre Irán e Israel, con ataques dirigidos a instalaciones energéticas en el Golfo Pérsico, y el despliegue de misiles enviados por el Pentágono a la región, han elevado el nerviosismo entre inversionistas. Ross Mayfield, estratega de inversiones, destacó: “Si se trata de una escalada que involucra tropas sobre el terreno, probablemente nos esperan al menos un par de semanas más de este tipo de mercado, con precios del petróleo y del gas elevados”.
En el ámbito corporativo, las acciones de FedEx subieron 1.39% tras un aumento en su precio objetivo por Bank of America, respaldado en sus sólidos resultados del tercer trimestre fiscal 2026. Por otro lado, Super Microcomputadora cayó 27.80%, luego de que se acusó a tres personas relacionadas con la empresa de contrabando tecnológico a China. En la BMV, los retrocesos de Peñoles (-5.06%), Genomma (-4.17%) y Grupo México (-2.57%) contribuyeron a la caída general del mercado, vinculados a descensos en los precios internacionales de metales como el oro y la plata.


































































































