
La empresa mexicana emergente Olinia, dedicada a la fabricación de vehículos eléctricos, tiene previsto presentar sus dos primeros prototipos en junio de 2026. Estos modelos, resultado de inversiones tanto públicas como privadas, están diseñados para ofrecer una solución accesible en el segmento de autos urbanos eléctricos en México. Según comentó Roberto Capuano, director general de la compañía, la conclusión de los prototipos es el primer paso para atraer inversión privada y validar el proyecto a través de etapas de producción y pruebas.
Los dos prototipos consisten en un vehículo para pasajeros con capacidad para cinco personas y un modelo de carga con espacio para dos ocupantes y habilidad para transportar hasta 600 kilogramos. Ambos autos eléctricos tendrán una velocidad máxima de 50 km/h, orientándose a su uso exclusivo en zonas urbanas, sin acceso a autopistas. Se estima que su precio ronde los 150,000 pesos mexicanos, posicionándolos como una alternativa económica en el mercado local.
El CEO explicó: “Estamos creando una categoría llamada vehículo urbano ligero de baja y media capacidad. Es un nicho que no existe hoy, lo que nos da ventaja como pioneros”. Actualmente, esta categoría está esperando la aprobación regulatoria tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
A mediano plazo, la firma considera desarrollar un tercer prototipo de vehículo personal más veloz y explorar oportunidades en segmentos como motocicletas eléctricas y taxis para trayectos cortos urbanos. La ambición de Olinia contempla fabricar hasta 100,000 unidades al año en México, lo que requerirá una inversión privada cercana a 200 millones de dólares, además del respaldo gubernamental ya otorgado, que incluye un financiamiento inicial de 50 millones de pesos y apoyos adicionales por 175 millones de pesos provenientes de la Secretaría de Energía y LitioMx.



































































































