
Mondelēz International está consolidando su crecimiento en México, un mercado donde el consumo anual de snacks por persona alcanza aproximadamente 10 kilogramos, cifra que duplica la media mundial. Esta tendencia crea una oportunidad estratégica para la empresa, que busca ampliar su presencia mediante nuevos formatos, mayor distribución y diversidad de productos.
La adquisición de Ricolino en 2022, por un valor de 27,000 millones de pesos, ha sido fundamental para que Mondelēz ingrese a categorías como chocolates, reforzando así su portafolio local y ampliando el acceso a marcas con fuerte identidad regional. Además, la compañía utiliza México como plataforma para atender al mercado hispano en Estados Unidos, extendiendo el alcance de emblemáticos productos como Paleta Payaso y Bubulubu.
Santiago Aguilera, vicepresidente de asuntos públicos y gubernamentales para América Latina de Mondelēz, destaca que el plan se enfoca en diversificar los formatos disponibles para adaptarse a distintos momentos de consumo y niveles de gasto. “El consumidor quiere seguir comprando sus productos favoritos, pero en el formato que mejor se ajuste a su momento. Ahí está la oportunidad”, afirma.
A pesar de los retos regulatorios vinculados a políticas para limitar productos con alto contenido calórico, como los sellos frontales y prohibiciones en contextos escolares, el mercado de snacks en México sigue mostrando solidez. Mondelēz también apuesta por la innovación constante y colaboraciones estratégicas que permiten lanzar ediciones especiales con adaptaciones culturales o a temporadas específicas, además de capitalizar fechas comerciales importantes. Su red de distribución directa alcanza medio millón de puntos de venta por semana en el país, con un millón si se consideran canales indirectos, asegurando la disponibilidad y pronta introducción de novedades para los consumidores.


































































































